viernes, 12 de agosto de 2016

Sabias? Que en Dinamarca el orgasmo es obligatorio, que el hombre que no cumple es multado.”

¿Cómo dirá usted? Bueno, así como hay leyes que se hicieron para cumplirlas, las fechas también. Y todo gracias al concejal del pueblo brasileño de Esperantina, Arimateio Dantas, que para compensar a su esposa por algunas deudas sexuales que tenía, propuso un día dedicado a estimular el placer sexual en su máxima expresión.
En un primer momento, los habitantes de Esperantina fueron obligados por ley a que cada 9 de mayo, deberían realizar un esfuerzo para que su pareja llegara a conseguir el orgasmo; posteriormente la fecha se cambió al 8 de agosto y ahora, su celebración se ha extendido a diversos los países del mundo.
A tanto llega la festividad que se dice que en Noruega es día feriado y en Dinamarca el orgasmo es obligatorio, lo que significa que el hombre que no cumple con satisfacer a su mujer es multado con un año de abstinencia vigilada por una mujer policía.
Este ocho de agosto el mundo celebra el Día Mundial del Orgasmo Femenino, lo que recuerda la capacidad transformadora de la sexualidad, la oportunidad de que las mujeres se conozcan y propicien su propia evolución.
Por 10 años consecutivos se ha estado celebrando este día, el cual surgió en 2006 por iniciativa de Arimateio Dantas, concejal del pueblo brasileño de Esperantina.
Motivos para festejar
1. Según un estudio realizado por el Instituto Kinsey de Estados Unidos, solo un tercio de las mujeres en todo el mundo llegan al orgasmo a partir de prácticas sexuales. Por lo tanto, ese tercio debe sentirse parte privilegiada del planeta.
2. Según cerebros escaneados en mujeres durante el proceso de tener un orgasmo, la mayor parte del cerebro “se apaga”, como si de algún apagón provocado por una explosión se tratara.
3. El tiempo promedio de consecución del orgasmo es de unos 20 minutos y tiene un amplio margen de duración: de 13 a 51 segundos. Las mujeres pueden experimentar un segundo orgasmo poco tiempo después del primero. Esto se puede prolongar y alcanzar varios orgasmos consecutivos.
4. Cuando el orgasmo es inminente, el tamaño de la vagina disminuye un 30%. Esta se congestiona y aparecen contracciones musculares en el útero.
5. Según estudios, la frecuencia de poder tener orgasmos tiene un factor genético bastante fuerte. En el estudio, el 45% de las variaciones de una mujer poder tener un orgasmo tiene un componente genético.
6. Ya se está desarrollando el popularmente llamado “Orgasmatrón”, un dispositivo que en al menos una de sus variaciones se conectará a la espina dorsal de la persona y por medio de un control remoto le permitirá experimentar “orgasmos a demanda”.
7. Según un estudio del 2008 realizado por científicos italianos, el elusivo “Punto G” existe, y se confirmó su existencia al notarse diferencias fisiológicas entre mujeres que dicen sentir intensos orgasmos al estimularlo, y aquellas que no. Otros científicos dicen que encuentra en la cara anterior de la vagina, a medio camino entre el hueso del pubis y el cuello uterino. El punto G es un residuo prostático embrionario que necesita ser estimulado a través de la presión, a diferencia del clítoris que, en general, necesita caricias suaves.