sábado, 25 de enero de 2014

Las 237 #razones por las que #tenemos #sexx




Por la “calentura” del momento, para quemar calorías, para obtener un aumento o, simplemente, para descargar tensiones. Muchos –y variados- fueron los motivos que se dieron a la hora de justificar por qué compartimos un rato la cama con alguien. Eso sí, de amor ni hablar.



Doscientas treinta y siete. Ni una más ni una menos. Exactamente esa fue la cantidad de razones que se dieron para justificar por qué hacemos el amor… Bueno, definitivamente ese nombre está quedando un poco desactualizado. Veamos por qué.

Según una investigación realizada por el Departamento de Psicología de la Universidad de Texas, tener hijos o satisfacer a la pareja dejaron de ser las principales razones para tener sexo. Lo interesante, es que se priorizan otras como "quemar calorías","conseguir un favor", "cambiar el tema de conversación" y hasta "porque le gustaba el olor de la otra persona".

Lejos del estereotipo romántico que se impuso casi hasta nuestros días, los hombres y mujeres del siglo XXI se proponen, desprejuiciadamente y sin límites, como verdaderos “Maquiavelos” del sexo y del erotismo. Atrás quedaron los días de vino y rosas: hoy, sin ninguna vergüenza admiten llegar a las sábanas para conseguir aumentos, sumar uno más en la lista de experiencias sexuales o solo para satisfacer necesidades hormonales propias.

¿Las conclusiones  del estudio? La verdad, no son demasiado sorprendentes. Cada vez las razones son más complejas y alejadas del puro y simple amor.


La lista completa

1 Su aspecto físico me encandiló

2 Su cuerpo era deseable

3 Por puro placer

4 Alcanzar un orgasmo

5 Tener una aventura excitante

6 Era una persona muy atractiva

7 Estaba cachondo/a

8 Es divertido

9 La otra persona estaba demasiado caliente como para resistirse

10 Me hace sentir bien

11 Estaba excitado y quería descargar

12 No me pude resistir a sus encantos

13 Mejorar mis habilidades sexuales

14 Es excitante

15 Tener nuevas aventuras

16 Le/a vi desnudo/a y no me pude aguantar

17 Por tener una experiencia

18 La oportunidad se presentó por sí misma

19 Practicar nuevas técnicas y posturas

20 Experimentar puro placer

21 Por saber cómo se comportaba la otra persona en la cama

22 Hacía mucho que no practicaba sexo

23 La conversación iba de sexo

24 Olía bien

25 Tenía unos ojos preciosos

26 Todos le deseaban

27 Me deseaba

28 Mis hormonas estaban fuera de control

29 Vestía ropa excitante

30 Soy un adicto al sexo

31 Exprimir la vida al máximo

32 Pensé que podía ser bueno para relajarme

33 Estoy enganchado al sexo

34 Poner a prueba mis habilidades sexuales

35 Conseguir un favor especial

36 Besaba como los ángeles

37 Por saber cómo sería hacerlo con otra persona

38 Me acarició

39 Me hizo sentir sexy

40 Para descargar tensión

41 Bailaba genial

42 Estaba disponible

43 Tenía curiosidad sexual

44 Necesitaba desestresarme

45 Para quitarme esa obsesión y poder centrarme en otras cosas

46 Me gustó la otra persona

47 Me pareció digno de confianza

48 Para aliviar tensión sexual

49 Me sentí masculino

50 Para realizar una fantasía

51 Satisfacer una compulsión

52 Hasta ese momento estaba fuera de mi alcance

53 Tenía un gran sentido del humor

54 Simplemente sucedió

55 Saber si tener sexo con alguien diferente de tu pareja habitual era mejor o peor

56 Por la “calentura” del momento

57 Agradar a mi pareja

58 Era más fácil llegar hasta el final que pararse

59 Quería saber si es verdad todo lo que se dice sobre el sexo

60 Presumir sobre mi experiencia sexual

61 Saber si podría llevarme a la otra persona a la cama

62 Estaba borracho

63 Aumentar el número de parejas sexuales

64 Para entusiasmarme con algo

65 Necesitaba aliviar el dolor de testículos

66 Era una persona misteriosa

67 Se movió de forma muy sexy y me enganchó

68 Para celebrar algo

69 Creí que era bueno para mi salud

70 Me pareció un buen ejercicio

71 Para mí ha llegado a ser un hábito

72 Por conquistar a alguien

73 Para saber lo que se siente bajo el efecto de la marihuana u otras drogas.

74 Estaba aburrido/a

75 Para perder mis inhibiciones

76 La persona me halagó

77 Estaba drogado/a

78 Para contarle algo a mis amigos

79 Estaba cansado de ser virgen

80 Para evitar una agresión

81 Para dominar a la otra persona

82 Fui seducido/a

83 Obtener un aumento de sueldo

84 Conseguir un trabajo

85 Promocionarme

86 Como iniciación a un rito de una organización

87 Quería transmitir una enfermedad sexual (herpes, sida…)

88 Para castigarme

89 Me ofrecieron dinero por hacerlo

90 Para acceder a un amigo de esa persona

91 Romper una relación de un rival acostándome con su pareja

92 Para hacer daño al enemigo

93 Para quitarme el dolor de cabeza

94 Tomarme la revancha

95 Conseguir el favor de alguien

96 Sembrar la discordia en otra pareja

97 Por una apuesta

98 Me ofrecieron drogas por hacerlo

99 Mi pareja es aburrida y decidí hacerlo con alguien más

100 Con el propósito de humillar al otro

101 Para provocar una crisis en mi relación

102 Quería ser popular

103 La otra persona tenía mucho dinero

104 Estaba celoso

105 Para hacer dinero

106 No he tenido sexo en los últimos tiempos

107 Potenciar mi estatus personal

108 Tenía que hacer un favor

109 Mi pareja me pone de los nervios y decidí tener sexo con alguien más

110 Estaba bebido/a y me aproveché de la situación

111 Podía dañar mi reputación si decía que no

112 Me gusta ser usado o denigrado

113 Para librarme de hacer algo

114 Aliviar el dolor menstrual

115 Mejorar mi reputación

116 Impresionar a mis amigos

117 Cambiar el tema de conversación

118 Conseguir regalos

119 La persona era famosa y quería presumir de haberme acostado con ella

120 Sentir a Dios

121 Para ajustar cuentas con alguien

122 Me dijeron que esa persona era buena en la cama

123 Pensé que decirle que no podría herirle

124 Provocar celos

125 Para finalizar mi relación

126 Me desafiaron a hacerlo

127 Es que me regalaron una joya preciosa…

128 Mis amigos me presionaron para hacerlo

129 Para vengarme de mi pareja por haberme traicionado

130 Para que otro también se sintiera celoso

131 Era una competición entre dos para conseguir a alguien

132 Para jactarme de conquistador

133 Quería tener más sexo que mis amigos

134 Mantenerme caliente

135 Para conciliar el sueño

136 Llegué a estar realmente obsesionado con mi trabajo, y el sexo era una escapatoria

137 Para tener un hijo

138 Porque “me ponía” tener una experiencia con alguien por debajo de mi nivel

139 Me invitó a una cena carísima

140 Para quemar calorías

141 Por el hecho de reproducirme

142 Quería saber mi compatibilidad con una nueva pareja

143 Evitar herir los sentimientos de alguien

144 Venía “rebotado” de otra relación

145 Desafiar a mi familia

146 Porque el sexo está considerado tabú por la sociedad

147 Necesitaba otra “muesca en mi revólver”

148 Para reafirmar mi orientación sexual

149 Devolver un favor

150 Ser aceptado por mis amigos

151 Alguien más estaba haciendo el amor

152 Me obliga la condición marital

153 Me di cuenta de que estaba enamorado

154 Porque quería aumentar los lazos emocionales

155 Para mostrar mi afecto hacia la otra persona

156 Para comunicarme a un nivel más profundo

157 Expresarle mi amor a otra persona

158 Llegar a ser uno con mi amante

159 Sentirme conectado/a a mi pareja

160 Tenía ganas de decir: “Te he echado de menos”

161 Celebrar un aniversario o un cumpleaños

162 Intensificar mi relación

163 Buscaba un encuentro romántico

164 Darle la bienvenida a alguien

165 Para pedir perdón

166 Quería devolver la pasión a mi relación

167 Decir adiós

168 Para dar las gracias

169 Levantar el ánimo de mi pareja

170 Era una ocasión especial

171 Para tener una pareja a la que expresarle mi amor

172 Era solo un escalón más en la relación

173 Era inteligente

174 Deseaba intimidad y cercanía

175 Quería ayudar a mi pareja a olvidar sus problemas

176 Mantener satisfecha a mi pareja

177 Mejorar su autoestima

178 Suavizar después de una pelea

179 Buscaba una experiencia espiritual

180 Me sentía inseguro

181 Era mi deber

182 Me sentí obligado a ello

183 No supe decir que no

184 No quería desagradar a la otra persona

185 No quería perder a mi pareja

186 Me sentí bastante presionado a hacerlo

187 Quería que me quisieran

188 Me coaccionaron

189 Para estimular mi autoestima

190 Necesitaba que mi pareja me hiciera caso

191 Sólo por ser encantador

192 Para sentirme atractivo

193 Quería hacer feliz a mi pareja

194 Era lo que se esperaba de mí

195 Para quitarme un complejo de culpa

196 Porque no quería que mi pareja pudiera buscar una aventura

197 Quería sentirme amado/a

198 Creía que se lo debía a la otra persona

199 Necesitaba sentirme poderoso

200 Para que dejaran de meterse conmigo por razones de sexo

201 Porque necesitaba hacer algo por mí mismo/a que me hiciera sentir mejor

202 Me sentía solo/a

203 Para evitar que mi pareja estuviera distante

204 Solo para sentirme bien

205 Para percibir algo de cariño

206 Quería que mi pareja estuviera conmigo

207 Fue muy insistente

208 Mejorar el concepto sobre mí mismo/a

209 Quería mitigar el deseo de mi pareja de hacérselo con otro

210 Era la única manera de que mi pareja empleara su tiempo conmigo

211 Pensé que así le/la atraparía

212 Le forcé físicamente a hacerlo

213 Para poseerle/la

214 Porque quería mantener a mi pareja cerca de mí

215 Me pidió que le hiciera el amor

216 Quería que mi pareja se sintiera poderosa

217 Para disculparme

218 Porque necesitaba olvidar una relación anterior

219 Me sentía rebelde

220 Por hacer algo

221 Porque mi pareja no hacía más que quejarse de que no teníamos suficiente sexo

222 Para someter a la otra persona

223 Quería saber si se sentía realmente comprometido conmigo

224 Para que tuviera mejor opinión de sí mismo/a

225 Necesitaba sentirme mayor

226 Para que nuestra relación no se acabara

227 Quería mostrar sumisión

228 Quería manipularle obligándole a hacer algo por mí

229 Necesitaba más atención

230 Forma parte de la rutina de la relación

231 No pude controlarme

232 Quería tomar el control de la otra persona

233 Para sentirme femenina

234 Buscaba olvidar todo lo que me presiona

235 Para sentirme joven

236 Porque se lo había prometido

237 Mis amigos estaban haciendo el amor y me quería unir a ellos.

#7 #trucos #científicos del #buen #sexo


Quizás estés de acuerdo, tal vez no, pero el erotismo tiene asuntos científicamente comprobados que vale la pena revisar. Aquí, algunos de los hallazgos que salen de un laboratorio y se deslizan hacia tu cama.

Ponete en movimiento
Practicar ejercicio físico con regularidad sirve para aumentar el nivel de excitación tanto en hombres como en mujeres. “En ellas, puede ayudar a mejorar el flujo sanguíneo en el clítoris y, así, potenciar su función sexual”, detalla Omer Faruk Karatas, investigador de la Universidad Faith, en Turquía. Lo confirmó al analizar a unas 50 mujeres sexualmente activas de entre 20 y 45 años.

Vestite de rojo
Un estudio publicado en la Journal of Personality and Social Psychology sugiere que los hombres se sienten más atraídos sexualmente por las mujeres que visten de rojo. Al parecer, ese color puede hacer que se sientan fascinados, se vuelvan más atentos y generosos con ellas. Y lo más interesante: los varones no son concientes del papel que juega el colorado en esta atracción.

Sumá juguetes sexuales
Los “sex toys” no son algo nuevo, pero sí lo es que los médicos los recomienden para mejorar la salud sexual. “Después de la menopausia, el vibrador está indicado para prevenir la sequedad y mejorar la elasticidad de los tejidos vaginales. También lo indicamos como un entrenamiento para que las mujeres adultas se masturben y mejoren su respuesta orgásmica”, dijo Sandra Magirena, ginecóloga y sexóloga del Hospital Álvarez

Hacete vegetariana
Consumir soja, tofú y otros alimentos de origen vegetal podría aumentar la actividad sexual, sugiere un estudio realizado por científicos británicos y publicado en la revista Hormones and Behavior. La investigación hizo hincapié en la relación que hay entre los  fitoestrógenos, hormonas sexuales que se encuentran en las plantas, y la conducta de un grupo de monos colobos. Notaron que los primates que comían hojas de Millettia dura, un árbol tropical que está vinculado con la soja, registraban niveles más altos de estradiol (hormona del sexo) y pasaban más tiempo teniendo relaciones.

¡Comprale un cepillo de dientes!
Un estudio publicado en el Journal of Sexual Medicine descubrió que los hombres con inflamación de encías son 3,29 veces más propensos a tener problemas de erección. Por lo tanto, arriesgan que tener los dientes limpios podría ayudar a los varones en el desempeño y rendimiento para tener mejor sexo, sobre todo en aquellos que sufren disfunción eréctil.

Estimulá tu clítoris
Algunas mujeres creen que tienen una disfunción sexual porque tienen orgasmos a solas pero no cuando están en pareja. “Nos enseñaron que para satisfacer a una mujer lo principal es la penetración. Muchas mujeres compran esta mentira machista y se la pasan esperando la llegada del príncipe que las despierte de su anorgasmia”, dijo a Clarín Adrián Helien, médico psiquiatra y sexólogo del Durand. “Sin embargo, hay un hecho científico contundente: alrededor del 70% de las mujeres necesitan estimulación de la zona del clítoris para alcanzar el orgasmo”, concluye,

Relajate y goza
“La sexualidad humana es tan compleja que múltiples situaciones pueden afectarla y transformarla”, explica el doctor Néstor Daffinoti, sexólogo y asesor médico del Boston Medical Group para Argentina. Y pone el foco en algunos cambios sociales que nos afectan: “el bombardeo de contenidos explícitos (TV, Internet, revistas, etc.) puede generar un nivel de exigencia o autoexigencia que redunde en forma negativa generando disfunción eréctil, problemas de eyaculación precoz y hasta pérdida del deseo sexual”, detalla. ¿Su consejo? Consultar a un especialista ante la primera aparición de alguna dificultad para mantener relaciones sexuales.

El #orgasmo #masculino, ¿#placer o #descarga?

“Si hablar del orgasmo es hablar de algo enigmático, en los hombres esto parece zanjarse un poco porque se confunde el orgasmo con la eyaculación”, analiza el licenciado Gabriel Rolón en su último best seller. Inseguridades, dudas y exigencias que cierran el encuentro sexual.
Podríamos decir que esto se da, tal vez, porque en la sexualidad se juega un más allá del Principio del Placer, lo cual explicaría por qué el orgasmo tiene algo de doloroso. Basta con ver el descontrol, el pulso que se acelera, los gemidos, los gestos del rostro, para entender que algo de esto hay. De hecho, los niños en sus fantasías imaginan que el acto sexual es algo agresivo. Y no debe de extrañarnos, sobre todo si pensamos en las manifestaciones físicas y verbales que lo acompañan.
Ahora bien, si hablar del orgasmo es hablar también de algo enigmático, en los hombres esto parece zanjarse un poco porque se confunde el orgasmo con la eyaculación. ¿Pero esto es así? Me pregunto cuántas veces alguien eyacula y sin embargo el placer obtenido no ha sido demasiado grande, sino que se trató solamente de una descarga seminal provocada por ciertos estímulos corporales, pero sin la aparición de la sensación fuerte, casi descontrolada que produce el orgasmo, mientras que otras veces esas sensaciones sí aparecen aun en ausencia de eyaculación.
Esto no siempre se entiende, por eso hay veces que luego de una relación maravillosa, pero en la que el hombre no eyaculó, la pareja suele preguntarle: “¿Y, vos, no vas a terminar hoy?” Y aunque él le jure que está en el cielo y que pasó un momento increíble, puede que ella no se conforme con esto e insista: “Sí, claro. Pero ¿no vas a terminar… No te gustó?” En esos casos, lo que se exige es una prueba, casi diría una garantía de que el hombre lo ha pasado bien.
Del mismo modo, también algunos hombres, por supuesto hablo de aquellos cuya elección es la heterosexualidad, necesitan constatar que su pareja ha disfrutado del encuentro sexual pero, como ni siquiera tienen esa prueba engañosa de la eyaculación, es que suelen ser más inseguros y les cuesta eludir la pregunta: “¿Y, llegaste? Pero no me mientas, decime la verdad”.
Y muchas veces, aunque se le diga la verdad, ésta no alcanza para convencerlo. Por eso, esta idea estereotipada que circula sobre el fingimiento del orgasmo femenino tiene en realidad dos posibles motivos: el primero de ellos es tranquilizar al otro demandante que quiere escuchar que ha estado a la altura de las circunstancias. Como si con los gritos exagerados se le estuviera diciendo: “¿Así está bien? ¿Estás tranquilo? Vos decime cuántas veces lo necesitás y yo te lo doy”.
El otro motivo posible, el de la mentira, suele ser que muchas mujeres se avergüenzan de no llegar al orgasmo. Como si hubiera algo que está mal en eso, como si fueran menos mujeres. Entonces el fingimiento viene a cubrir lo que ellas viven como una falencia personal. Pero, tanto en ambos casos, la problemática que se pone en juego es la de la inseguridad, ya sea de uno o del otro.
La respuesta ante la demanda de la comprobación del orgasmo del partenaire sexual aparece entonces como un modo de encontrar tranquilidad ante la ausencia de un saber posible sobre la sexualidad. Y esto se liga a la falta del instinto en el hombre.
¿Ustedes imaginan a un perro preocupado por saber cómo la pasó la perra? Seguramente, no; porque allí sí, hay un saber sobre el cómo, el cuándo y el porqué del encuentro sexual. En cambio, como en la naturaleza de la sexualidad humana no hay un saber natural, el partenaire intenta averiguar hasta dónde ha llegado a satisfacer al otro, cómo ha estado, qué clase de amante es; en otras palabras, cuál es, sexualmente hablando, su lugar de importancia para el otro.

El #sexo es #salud: sus #12 #beneficios


Levanta nuestra autoestima, nos relaja, nos divierte... Hacer el amor nos hace bien en todo sentido. En esta nota, un reconocido sexólogo nos deja un "top 12" de las bondades del placer de a dos compartido bajo las sábanas.
Sabemos que “bien” en sexualidad significa lo mejor para cada uno y su pareja, no para lo que opinen los demás. Hacer el amor con sinceridad, deseo, confianza, entrega y receptividad constituye una válvula de escape para las tensiones acumuladas, es gratificante, auspicia la exteriorización de emociones y sentimientos, educa y complace los sentidos, equilibra el sistema nervioso y glandular, levanta el ánimo, incrementa la autoestima, relaja e inspira. En suma, nos permite beneficiarnos en todos los planos. ¿Revisamos la lista?   

1-Diversión. La práctica sexual requiere energías pero distintas –diversas- de las que aplicamos al trabajo, los problemas y los compromisos; por eso, en lugar de agotarlas, las repone. No hay que hacer el amor por obligación, ni obligarse a hacerlo para descomprimirse. Hay que elegirlo porque los dos tienen ganas y, ahí, funcionará como ansiolítico y antidepresivo de amplio espectro.

2-Metas, sueños y proyectos.  La seducción, la estrategia de conquista, la responsabilidad de complacer, el plan de construir –una noche de pasión, una relación, una pareja, una familia- que se ponen en juego en el deseo, la atracción y el amor, constituyen un entrenamiento para buscarle la meta a todo esfuerzo y dar sentido al futuro, aún el inmediato.

3-Recompensas. La vida tiene sus arideces: dificultades económicas, frustraciones, enfrentamientos, peleas, injusticias… El ejercicio de la sexualidad es un remanso que alivia y recarga las baterías, rearma para la siguiente batalla. Además, cada vez que hacemos el amor recibimos recompensas específicas: placer, aprobación, gratitud. No hay que desestimarlas porque son un nutriente básico.

4-Percepción consciente. La vida tiene, también, muchísimas cosas buenas que no siempre apreciamos. El amor aguza los sentidos, entrena en la percepción de estímulos –aromas, imágenes, sabores, sonidos-, cuyos efectos se multiplican al asociarse y ayuda a reconocer los mensajes secretos de la mente y el cuerpo.

5-Autoestima. El interés en gustar lleva a esmerarse en el cuidado personal… Y esmerarse en el cuidado personal refuerza la autoestima. Verificar que uno es capaz de complacer, alegrar, conmover, despertar admiración, cariño, deseo, brinda confianza en sí mismo. Esa confianza excede los límites de un encuentro sexual.

6-Descanso y relajación. La excitación y el placer son el reposo del guerrero: distraen de preocupaciones, relajan los músculos y los nervios, descargan tensiones, dan tregua al cerebro, equilibran las secreciones neuroquímicas, levantan el ánimo, oxigenan, activan la circulación. Incluir los masajes mutuos –en la espalda, la cabeza, los pies- entre los juegos amorosos previos o posteriores al orgasmo completa un verdadero tratamiento de SPA. (¿Sabías que el amor es un muy buen analgésico de dolores debidos a la tensión o cansancio?).

7-Ejercicios físicos. ¡Claro que sí! ¿Acaso en la cama no se ponen en movimiento los músculos y las articulaciones? ¿Acaso la sexual no es una gimnasia aeróbica? ¿Acaso no se queman un montón de calorías en una hora de pasión?       

8-Ejercicios mentales. Las fantasías, las tácticas de seducción, los juegos sexuales, la invención de personajes y situaciones, la producción de climas románticos, la anticipación y los ensueños agilizan la mente, mantienen despierta la creatividad y la imaginación.

9-Estibar la carga. Poner cada cosa en su lugar, despeja, aliviana, ordena. Si aprendés a sacarte las tareas pendientes, las demandas, el reloj y las angustias junto con la ropa, después de hacer el amor verás cómo –mágicamente- ha quedado un montón de espacio libre y limpio en el cerebro y el corazón.  

10-Hacerse responsable. Cuando sucede una falla sexual, la primera tendencia es echarle la culpa al compañero. Esa actitud, aunque suene contradictorio, genera culpa porque –en el fondo- uno sabe que no es cierto y que, en lugar de enfrentar el problema, lo está disfrazando y trasladando, con lo cual difícilmente podrá solucionarlo.

11-Desarrollar la resiliencia. La capacidad para asimilar y superar la adversidad tiene que ver con la personalidad forjada en la primera infancia, pero es posible incrementarla voluntariamente. La frustración sexual o sentimental, si uno se lo permite, si se abandona a ella, es capaz de contaminar todos los planos de la vida con una sensación de fracaso e invalidez general. Pero como alude a un aspecto tan sensible, a la vez puede transformarse en el impulso más poderoso para corregir, también en todos los planos, el modo de enfrentar los contratiempos.

12-Comunicarse. El acto sexual es comunicación, la más íntima y completa que existe. También la oportunidad ideal para ensayar todos los lenguajes –el de las miradas, las caricias, las palabras, las sonrisas-, expresar todas las emociones y aprender a pedir y a negarse, a preguntar y a dar, a ofrecer y a recibir, a compartir y a confesar. Desnudarse frente a otro desnuda ante uno mismo, comunica con las propias memorias, aclara conflictos, libera, revela.

#Erotismo en el #trabajo: ¿#Infidelidad o #histeriqueo?



Adriana Arias, psicóloga, sexóloga y especialista en erótica femenina, reflexiona sobre una situación casi cotidiana, que inquieta a la mayoría: el despliegue del deseo en el "laburo". Por qué ocurre y cómo devolver esos fuegos a la pareja.
Es habitual encontrarnos con la pregunta sobre las causas del despliegue erótico en el territorio laboral o profesional. ¿Por qué las trampas son frecuentes en el trabajo?, nos preguntamos. Estemos de un lado (¿víctimas?) o del otro (¿infieles?), el tema siempre inquieta... El asunto de los "ratones" alrededor del tema es un hecho innegable, ya se trate de "él", nuestro varón (y las múltiples fantasías, celos y paranoias que nos dispara su comportamiento en el laburo), o se trate de nosotras y nuestros deslices culposos con nuestros cómplices cotidianos.
Algunas referencias "eruditas" al respecto:
*  El erotismo tiene como característica esencial la inclinación hacia el misterio, lo no anticipable, lo no esperable, lo incierto. Se lleva pésimo con la rutina, lo estable, lo seguro. Adora la complicidad y el misterio. Se engolosina cuando le permitimos jugar con la imaginación, la creatividad, lo lúdico. Se lleva bárbaro con la transgresión y la ruptura de mandatos y normas. Aborrece lo estructurado y lo sistemático. Su mística se mueve a sus anchas en toda situación donde el cortejo y la seducción lo habite.
*  En nuestro día a día, el espacio de lo laboral cuenta con muchas de estas posibilidades, agregando además que permite asegurar el resguardo de la intimidad, el sentido de lo propio. No nos exige exposición, no requiere que ocupemos más tiempo en la búsqueda de intensidades y nos da la confianza de estar entre pares, iguales, amigos.
Lo llamativo es que todo aquello que desarrollamos en esta zona lo retiramos del área de lo privado. De hecho, nos arreglamos para ir a trabajar, nos maquillamos y perfumamos y ensanchamos nuestros mejores recursos, mientras que en casa nos aburguesamos, nos desatendemos, nos desalineamos y nos abandonamos.
El espacio de lo privado, de este modo, se torna rutinario y aburrido. Llegamos a casa, más o menos todos los días ocurre lo mismo, no hay sorpresas, no hay misterio.
En nuestra pareja tenemos seguridad, estructura, solidez, amor anticipado, tenemos el aval de la sociedad que nos sostiene en el formato adecuado, lo correcto, lo que está bien. Ocurre entonces que, en un giro argumentativo, usamos estas razones para explicar nuestra necesidad de "poner afuera" nuestras mejores cosas.
Vale entonces ampliar el interrogante:
¿Cómo insertar los valores del erotismo en el espacio elegido, en la pareja de amor?
¿Cómo incluir la transgresión, la ruptura de lo establecido en nuestro sólido matrimonio?
¿Cómo abrirle las puertas a nuestra abandonada seducción en un vínculo que se supone y se sabe y se espera cierto y eterno?
La respuesta no es sencilla. Se hace difícil aceptar que cuando logramos la comodidad del amor confirmado y deseamos un proyecto de vida junto al otro, la amenaza de la disociación entre el amor y el erotismo se haga presente y se instale en el vínculo. Nos resistimos, una vez que nos habíamos relajado, a volver a "arremangarnos" para laburar en la pareja.
Sin embargo de eso se trata. El erotismo no es lineal. No camina paso a paso hacia un final feliz. El erotismo necesita inquietarse, saberse en búsqueda, estar para no permanecer. ¡Qué complicación! ¿No? Sí, no es fácil. Pero, por lo pronto, algunos consejos:
*  Aceptemos que el erotismo le pertenece a cada sujeto. Siempre es, ante todo, autoerótico, y no es propiedad de la pareja.
* No nos apoltronemos en la certeza de la pareja elegida. Toleremos la duda, juguemos con ella para atrapar la confianza cada día, cada vez.
* Descartemos al máximo los pudores y represiones que puedan haberse instalado en el vínculo. Esto es más simple de lo que pensamos. Con sólo hacer un espejo de lo que sí podemos permitirnos en el afuera y trasladarlo a nuestra intimidad le abriremos el camino al erotismo reprimido.
* Y, por último, imaginemos a nuestro partenaire como aquel otro que puede ser deseado y estimulado eróticamente del mismo modo que nosotros lo hacemos con otros u otros lo hacen con nosotros.
Somos los mismos. Los mismos que al entrar en la oficina recibimos las miradas deseantes de otros. Otros que como nosotros retiraron esa mirada de su pareja. Pareja que puede ser, perfectamente, ese o esa que ahora estamos mirando con deseo.

#Ranking de #fantasías: ¿qué pasa por #nuestra #mente?


Todos llevamos la imaginación a la cama. Pero, ¿cuáles son los deseos más recurrentes? ¿Cambian en los hombres y las mujeres? Un paseo por nuestra creatividad.

“La fantasía sexual nos sirve como el más penetrante de los afrodisíacos, que desencadena en nuestras cabezas el deseo sexual”, cuenta la sexóloga Diana Resnicoff en e-sexualidad. “Todos fantaseamos, ya sea conciente o inconscientemente, y es un comportamiento completamente normal para los humanos”, agrega la especialista.

Ahora, ¿las mujeres imaginamos lo mismo que los hombres? El libro “Sexo Hot: cómo hacerlo”, de Tracey Cox, enumera nuestros deseos más comunes... Y los de ellos.


En la mujer

1) Probar cosas nuevas con la pareja.

2) Tener sexo con otro hombre, por lo general, un ex amor.

3) Hacer el amor con una mujer.

4) Probar cosas que nunca hicimos: un trío, que nos aten, mirar a otras parejas, etc.

5) Que el hombre nos haga sexo oral.

6) Tener sexo romántico, como en una película.

7) Dominar o que nos dominen.

8) Ser tan sexys que todos los hombres nos vean irresistibles.

9) Trabajar de stripper o ser una prostituta.

10) Tener sexo con un desconocido.


En el hombre

1) Probar cosas nuevas con la pareja.

2) Tener sexo con otra mujer, por lo general, una ex, una amiga o una celebrity.

3) Que una mujer le haga sexo oral.

4) Tener relaciones con dos o más mujeres a la vez.

5) Mirar a otra pareja (voyeurismo) o mostrarse teniendo sexo (exhibicionismo).

6) Que su pareja se toque para que él la vea.

7) Practicarle sexo anal a una mujer o que ella le acaricie la zona.

8) Hacer prácticas sadomasoquistas.

9) Dominar o que los dominen.

10) Tener sexo con otro hombre o formar un trío donde haya un varón.


Lo primero es la pareja

Es interesante que en el primer puesto, tanto para el hombre como para la mujer, están las fantasías con la propia pareja: pensar en cosas que hicieron juntos o que les gustaría probar. ¿Te parece raro en ellos? No lo es: a los hombres los “ratonea” más algo realizable que algo imposible.

#Voyeurismo y #exhibicionismo, ¿#permitido?



Ser espectador del sexo ajeno se vuelve tentador cuando estimula los sentidos y motiva deseos dormidos. En la actualidad, no implica una conducta devaluada y algunos sexólogos recomiendan observar la sexualidad

Lo prohibido atrae: romper las reglas, no acatar los límites. De alguna manera, se trata de exponer los impulsos y dejarlos ser. En nuestra sociedad actual, la conducta del voyeur se ha vuelto bastante común, no sólo a través de mirar e interesarse por la vida íntima de los otros, sino también para cultivar esas falencias que se dan por una educación sexual limitada. Desde estos permisos concedidos, empezamos a aceptar ciertos beneficios que pueden surgir de observar la satisfacción de los otros.
Según el diagnóstico psicológico basado en el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM IV), el voyeurismo es una conducta perversa, está considerada como una conducta patológica. Pero en una sociedad donde el voyeurismo permite aumentar el grado de satisfacción en las relaciones sexuales (eligiendo sexo en grupo o lugares swinger, o intensificando el deseo a través de ver el disfrute de otros) la connotación estaría condicionada a una realidad social actual que muestra como normal lo que no lo es.
El voyeur encuentra la satisfacción o el placer sexual observando la intimidad de los otros. Sin duda, los medios o programas tienden a exacerbar esta conducta, a partir del exhibicionismo permanente de desnudos que tienden a motivar el deseo de adquisición de lo que se muestra. El exhibicionismo siempre va de la mano del voyeur, es su polo opuesto. El goce está en exhibir el desnudismo o la intimidad y, al hacerlo, sentir placer. Debemos ubicar la mirada en lo que nos pasa internamente: ¿qué necesitamos del exhibicionismo, del coqueteo, de la seducción y la histeria para lograr una satisfacción?
En el ámbito terapéutico, muchas veces los especialistas fomentamos el voyeurismo cuando invitamos a observar la sexualidad ajena, como en el caso de mirar videos que muestran escenas sexuales que sirven como estimuladores del deseo o como modelo de aprendizaje y de evaluación de la propia sexualidad. En distintos campos, debemos preguntarnos cuánto hacemos para potenciar esta conducta.
Cuando este tipo de conductas se encuentran dentro de los cánones establecidos y no implican un daño suelen ser vistas como naturales, mientras sea concensuado en el terreno de la pareja. Por ejemplo, cuando una pareja siente que estimula su sexualidad tener sexo en grupo o hacer tríos mientras alguno de ellos juega como espectador, debe ser aceptado por ambos miembros con pautas claras. Entonces, esto una normativa autorizada por esa pareja, lo que disminuye el potencial nocivo que ciertos diagnósticos le asignan.
Muchas escenas son verdaderos estímulos a la hora de tener sexo. No estoy en contra de estos estímulos que enriquecen y son motivadores del deseo, pero creo que todo debe darse dentro de los cánones -en cierto modo- lógicos, sin exponer los aspectos vulnerables o susceptibles de los otros y con el máximo respeto por la integridad física de cada quien.

#Sexo #express: los #9 #mejores #lugares para un “#rapidito”

los 9 mejores lugares para un rapidito 
 
Después de ver tantas parejas “de película” que tienen relaciones en sitios atípicos, se nos ocurrió que podríamos inspirarnos en la ficción para agregarle un condimento extra a nuestra vida sexual, que combine adrenalina, algo de riesgo y mucha espontaneidad. Dentro o fuera de casa, ideas para los más osados y también para los que prefieren algo más “tradicional” * En el auto. No es algo del todo inusual: en despedidas de solteras u otros ámbitos de “confesiones” femeninas, muchas se animan a contar que tuvieron alguna experiencia sexual en el auto. Aunque no sea el lugar más cómodo ni el más privado (hay algo de exhibicionismo en esta práctica), hay parejas que se animan a tener relaciones en el asiento trasero. Eso sí: tengan en cuenta que es el tercer lugar más peligroso para tener sexo.

* En el ascensor de casa. Es como en las películas, cuando los amantes se encuentran presos de la pasión y no pueden esperar a llegar al departamento… Tal como asegura el sexólogo Walter Ghedin, este es un buen lugar para comenzar el juego erótico.

* En el probador. Ir a comprar ropa con tu novio o pareja no necesariamente tiene que ser un momento aburrido para él… Puedes probarte una camisa y pedirle a él que opine… ¡El resto corre por cuenta de ustedes! Definitivamente, será generador de mucha adrenalina.

* En el baño de un boliche. Está entre los lugares favoritos de los hombres. “Es posible que en ellos las fantasías voyeuristas, es decir, la probabilidad de ser visto por otros, incremente la jactancia, uno de los aspectos de la virilidad”, afirma Ghedin.

* En el casamiento de una amiga. ¿Cuántas veces lo viste en el cine? Se ve que estos momentos nos ponen cachondos a todos y dan más ganas de consumar el amor. Eso sí: ten en cuenta de tener relaciones con la persona correcta y no hagas como una novia china, que tuvo sexo con el padrino de la boda… ¡Por error!
* En el guardarropas o en el lavadero. “Los lugares chicos son variantes a explorar, aunque es raro que una pareja que tenga otras opciones cómodas opte por ellos. Sirven para casos de ‘urgencias’”, dice el sexólogo.
* En el balcón, jardín o terraza. Puede ser un buen lugar para tomar un buen vino a la luz de la luna y ponerse “hot”.
* En un hotel (tradicional o alojamiento). Esta opción contempla el hecho de ser un lugar distinto (y por eso más excitante) y, a la vez, no correr el riesgo de ser descubierto ni visto por algún mirón. Resulta ideal para parejas que buscan algo nuevo en sus relaciones y, de hecho, son la alternativa más buscada fuera de casa. Además, puedes sumar otros mimos, como la cena o el paso por un jacuzzi.
* En el lugar de trabajo u oficina. Asegúrate que ya no haya nadie y, bien rapidito, “mostrarle” las instalaciones a tu pareja.
Algunas advertencias
* Para animarse a tener relaciones en estos lugares, tienen que ser bastante osados y disfrutar un poco del exhibicionismo. ¿Sabes lo que es el dogging, el sexo “prohibido”?
* Los “rapiditos” no son los mejores amigos del placer.

¿Te #interesa el #sexo #anal? #Tips para disfrutarlo


te interesa el sexo anal


Aunque cada vez nos animamos más a hablar del tema, para nosotras no deja de ser algo complicado tanto dentro como fuera de la cama. Para muchas es, incluso, un tema tabú del que nos cuesta hablar hasta con amigas. El pudor se impone con la fuerza de lo prohibido, lo sucio, lo feo. Pero, si te interesa, si te gusta, hay tips que ayudan a pasarla bien. Claves para disfrutar de a dos
Dice Samantha Jones, la amiga zafada de Sex and the City: “con un buen lubricante puede llegar a ser muy divertido”. Sí, las costumbres sexuales están cambiando: para bien y para mal, hay muchas novedades. Lo que durante mucho tiempo fue considerado como algo casi “anti natural”, ahora se ha convertido en una práctica cada vez más frecuente. ¿A cuántas de nosotras una pareja le pidió tener sexo por la cola? Seguramente a muchas. ¿Y cuántas accedimos? Con certeza, bastante pocas.
Buenas noticias
Hay razones fisiológicas que hacen que esto resulte placentero para las mujeres: los músculos orgásmicos y todas las terminaciones nerviosas que se ponen en juego durante el acto sexual incluyen el ano. Su borde, además, se convierte en una parte súper sensible cuando es bien estimulada. Aunque cueste creerlo, no es necesario que nos introduzcan algo para que podamos vivir sensaciones increíbles: con besos y caricias es suficiente para gozar de manera plena.
Lo que sí puede parecer diferente es el acto mismo de la penetración, ya que la apertura de los esfínteres es más estrecha que la de la vagina y esto puede hacer que se sienta más intensa. Pero es un mito que siempre duele. El dolor es sólo la indicación de que el ano no está bien relajado y abierto y es un mensaje del propio cuerpo que está pidiendo más tiempo o más suavidad.
 En pareja, seguí estos consejos
Relájense. Es importante que los dos compartan las ganas de hacerlo y se sientan tranquilos con la decisión.
Excítense. Cuanto más excitados estén los dos, más aumentará la libido y mayores serán las ganas de intentar nuevas experiencias y probar nuevos caminos. Hacele lo que sabes que le gusta para “ponerlo a punto” y deja que él te haga lo necesario para que te sientas preparada.
Estrategias. Para tener buen sexo anal, los juegos previos son fundamentales. Las caricias juegan un papel importantísimo en la “preparación del terreno” y en la lubricación de la zona. Lo ideal es que tu pareja comience la estimulación con besos suaves en la zona y hasta pueden aprovechar algún “juguete sexual” que tengan. Al mismo tiempo, pedirle que te acaricie el clítoris… O anímate a acariciártelo vos misma, ¿por qué no?
Listos. Cuando ambos se sientan preparados, es el momento de la penetración. Para facilitarla, lo recomendable es usar un buen lubricante. Afortunadamente, hay muchos productos de este tipo que te pueden ayudar. Pedile a tu compañero que lo haga sin prisa y suavemente, parando cuando vos se lo pidas.
Las posturas. Todas las posiciones sexuales son válidas en el momento de tener sexo por la cola: en cuatro patas, parados, de costado e, incluso, la clásica “del misionero”. Lo importante es que estén cómodos y puedan disfrutar los dos.
¿Existe el orgasmo anal? Las opiniones están divididas. Para algunos sexólogos no existe ya que el clítoris no es estimulado. Para otros sí puede darse, pues es una zona que está llena de terminaciones nerviosas que permiten una sensación inigualablemente placentera. Será cuestión de probar, ¿no?
Lo importante es que lo hagas en pareja, siendo respetada en tus deseos y en tus límites: el sexo tiene que ser de a dos, con diversión y códigos de complicidad. No tienes que sentirte obligada a probar algo que no te gusta sólo porque el otro lo desea. Si no te gusta, “no gracias”. Lo decides tu.

martes, 21 de enero de 2014

#Técnicas #taoístas para controlar la #eyaculación




Los sexólogos modernos han diseñado técnicas y ejercicios para aprender a controlar la eyaculación
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Están basadas en tomar consciencia de las reacciones de tu cuerpo, percibir el punto en el que la eyaculación se vuelve inevitable (punto de no retorno) y en la ejercitación de tus músculos pélvicos.
Los antiguos chinos diseñaron el “método cerrado”, una técnica sencilla y muy efectiva para controlar la eyaculación masculina. Además, puedes continuar disfrutando de los placeres de la unión sexual ya que no tienes que interrumpirla. Ellos pensaban que cualquier hombre que no pudiera esperar hasta que su pareja quedase completamente satisfecha en cada encuentro sexual, debía practicar y ejercitarse hasta mejorar.
He aquí algunas recomendaciones generales del “método cerrado” para controlar la eyaculación:
  • Evita la excitación excesiva al momento de la relación sexual. Sabemos que es agradable, pero no te permitirá disfrutar mucho tiempo del coito.
  • Penetra con suavidad y lentitud. Haz los movimientos de salida más fuertes que los de entrada.
  • Durante el coito haz secuencias de tres penetraciones superficiales (a unos 5 centímetros de profundidad) y una penetración profunda. Los movimientos cortos reducen la estimulación del pene. Haz dos o tres series y después detente.
  • A medida que vaya aumentando el tiempo antes de que eyacules, puedes realizar cinco penetraciones superficiales y una profunda. Más adelante, harás nueve superficiales y una profunda. Todos estos movimientos los debes hacer de manera lenta y cuidadosa.
  • Por ahora, evita recibir sexo oral ya que es una estimulación muy intensa si estás aprendiendo a controlar tu eyaculación.
  • No intentes distraerte sacando cuentas o recordando las noticias. En cambio, concéntrate en las imágenes y sensaciones placenteras que te brinda tu pareja: su fragancia, su pelo, la suave textura de su piel, el roce de sus labios… Así, podrás retirar tu atención de ti mismo y sentir menos ansiedad o exigencia.
Aprende a realizar la técnica taoísta del “método cerrado” para dominar tu eyaculación y permanecer el tiempo que desees en el acto sexual. Según los antiguos chinos, se parece a “detener el río Amarillo con una mano”. Una persona apacible lo aprenderá más deprisa que una impaciente.

Respira profundamente y realiza la secuencia 3 por 1

Para que puedas controlar tus movimientos, colócate en la posición sexual donde el hombre está arriba. Cierra los ojos y la boca, respira por la nariz profundamente con suavidad, hasta que dejes de jadear. Mientras respiras de esta manera, haz unas tres veces la secuencia de tres penetraciones superficiales y una penetración profunda. Luego detente. Comienza otra vez.

Retrocede sin salir, cuando esté subiendo mucho tu excitación

Es mejor retirarte demasiado pronto que demasiado tarde. Por esto, ante las primeras señales de que estés comenzando a sentirte excitado, es decir, mucho antes de que estés a punto de perder el control (punto de no retorno), alza tu cintura con un movimiento rápido. Con esto, retirarás tu pene hasta que quede a unos 2 o 3 centímetros de la entrada de la vagina, sin salir de ella. Sin mover tu pelvis, respira profundamente hacia el abdomen varias veces y al mismo tiempo, hala hacia arriba tus músculos pélvicos, como si quisieras retener la orina. Pudieras necesitar estar detenido allí unos 10 o 30 segundos hasta calmarte. Después, vuelve a retomar la secuencia de penetración de tres por uno.

Presiona a la vez tu perineo

En la técnica de Masters y Johnson es la pareja quien aprieta la punta del pene para controlar la eyaculación. En este caso, es necesario extraer el pene y detener el coito. En la técnica taoísta del “método cerrado” no es necesario parar la relación sexual, ya tú mismo puedes presionar tu perineo por unos 3 o 4 segundos con los dedos índice y medio de tu mano, mientras respiras pausadamente y halas hacia arriba tus músculos pélvicos. Esto calmará la excitación y detendrá la eyaculación. La presión en cualquier parte del perineo – ubicado entre el escroto/testículos y el ano puede ayudar. Sin embargo, los taoístas hablaban del punto del “millón de monedas de oro”, que es una zona específica en el perineo que, al ser presionada, te ayudará a interrumpir el flujo eyaculatorio. Este punto se encuentra justo delante del ano, pero antes de la raíz del pene, que está detrás de los testículos.

Eyacula, si ya estés muy excitado

Según la medicina tradicional china, retirarte y forzar tu ching (semen) hacia atrás cuando ya estás muy excitado puede causar dolores en la vejiga, el intestino delgado y los riñones. Si ya estás a punto de perder el control es mejor eyacular, disfrutar completamente de tu orgasmo y no juzgarte duramente. La próxima vez que practiques, podrás avanzar un poco más en el dominio de tu eyaculación. La buena noticia es que la eyaculación es un reflejo que puedes aprender a controlar a voluntad con práctica y perseverancia.

¿Cómo tener #orgasmos más #intensos?



Tener una buena salud y condición física son ingredientes básicos para una vida sexual plena, pero si de tener orgasmos más intensos se trata, el ejercicio es tan importante, como las caricias al erotismo
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Una rutina de ejercicios específicos te permite fortalecer y tonificar tu cuerpo, incluyendo aquellos músculos y articulaciones implicadas al momento de tener relaciones, por lo que de realizarla de manera frecuente ayudará a tener orgasmos más intensos.

Ejercita tu placer

De acuerdo con investigadores de la Universidad de Los Ángeles en California, los mayores grupos musculares y articulaciones implicados para tener orgasmos más intensos corresponden a zonas del cuerpo como el abdomen, glúteos, piernas, parte inferior de la espalda y la zona pélvica, por ello se recomienda una rutina que incluyan los siguientes ejercicios:
1. Calentamiento. Ejercicios que permitan a los músculos del cuerpo alcanzar la temperatura y flexibilidad óptima, desde estiramientos estáticos, como los dinámicos. Entre ellos balanceo de cintura, tijeras con piernas, giros de tronco y brazos, así como unos minutos de ejercicio cardiovascular.
2. Balanceo de pelvis. De pie, con las piernas separadas y las rodillas ligeramente flexionadas. Los brazos atrás, con las palmas abiertas hacia delante. Inspira y desplaza la pelvis hacia atrás. Repite el ejercicio durante cinco minutos con un movimiento continuo
3. Círculos con cadera. De pie, con las piernas separadas y las rodillas ligeramente flexionadas. Coloca las manos en las caderas. Concéntrate en tu cadera y gira lentamente la pelvis trazando círculos amplios. Repite diez veces a la derecha y otras diez a la izquierda.
4. Ejercicios de Kegel. Contrae los músculos de la pelvis, mantén la contracción por 5 segundos y después relaja por otros 5 segundos. Repite la serie cuatro o cinco veces. Continúa ejercitando para que logres llegar a contraer por 10 segundos y relajar 10 segundos.
5. Abdominales con contracción. Boca abajo, con las piernas extendidas. Separarse del suelo con la puntas de los pies y los codos apoyados, cuidando de no levantar mucho la cadera, de manera de que todo el cuerpo (miembros inferiores y columna) queden en línea. Mantén la posición durante 20 segundos y repite 10 veces.
6. Sentadilla con tensión. Son un ejercicio efectivo para fortalecer muslos, glúteos y pelvis. Para mejores resultados, en lugar de bajar por completo, trata de aguantar la postura a la mitad, al mismo tiempo que contraes esos músculos durante 5 segundos. Trata una serie de 10 repeticiones.
Recuerda que tener mayor flexibilidad en las articulaciones y músculos más fuertes permite posturas nuevas y mayor movilidad, lo que con un entrenamiento cardiovascular aumentará tu resistencia y ayudará a tener orgasmos más intensos.

#Trigasmo: la bomba #atómica del #orgasmo #femenino


El clítoris es un racimo de 8 mil nervios reunidos en torno a una pequeñísima zona; la mayoría de las mujeres pueden tener orgasmos sólo al estimular este punto
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La penetración vaginal es otra ruta al orgasmo, pues es al interior de la vagina donde se encuentra el elusivo punto G; y por su parte, la estimulación anal se considera –luego de años de tabús al respecto– no sólo una zona accesoria sino una fuente propia de placer.
Sin embargo, para la sexóloga Ava Cadell, un cóctel sensorial que abarque las tres zonas o formas de estimulación es lo que da origen a un fenómeno natural conocido como el trigasmo.
El trigasmo es resultado de estimular correctamente y al mismo tiempo las tres poderosas zonas de placer femenino, el punto G, el clítoris y el ano. Existen diferentes formas de hacerlo:
-La mujer cabalgando al hombre debe pegar su pelvis a la pelvis de su compañero, mientras este estimula el ano de ella manualmente (la lubricación en esta zona es especialmente importante, pues de lo contrario puede ser doloroso).
-Desde misionero, el hombre deberá buscar una penetración profunda con la pelvis haciendo presión unos centímetros debajo del ombligo de ella, mientras el ano es estimulado con los dedos o con algún juguete.
-Al proveerle sexo oral a la mujer directamente en el clítoris, el hombre utiliza uno o dos dedos en forma “de gancho” para penetrar sólo un poco la vagina y estimular así el punto G, mientras que –si su flexibilidad lo permite– puede utilizar otro dedo de la misma mano para frotar el ano, o utilizar la otra mano.
Para Cadell, quien imparte cursos específicos sobre esta técnica, el secreto del trigasmo es aprender a llegar al clímax de manera interna y externa al mismo tiempo.

Fuente avantsex.com

#Zonas #orgásmicas que #seguro no has #explorado


Siempre que una pareja quiere vivir gratos momentos llenos de placer, recurre a la estimulación de las llamadas zonas erógenas, que como indica plannedparenthood.com, son áreas determinadas de nuestro cuerpo que nos provocan excitación cuando las tocan
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Ya sabemos que acariciando y tocando correctamente los órganos sexuales, así como otras partes del cuerpo tales como la espalda, las orejas, piernas y cuello nos provocarán esa sensación de deseo y de querer vivir aún un momento mucho más íntimo.
Pero aunque no lo creas, todo nuestro cuerpo posee cientos y cientos de terminaciones nerviosas por lo que hay varias partes de nuestro organismo que se convierten en perfectas fuentes de placer.
Los sitios nosotras.com, así como tiffotos.com, nos enseñan 10 puntos que nos proporcionan placer y que quizá desconozcas. En De10.mx te decimos cuáles son estos para que pongas manos a la obra y practiques tus mejores técnicas.
1. La curvatura del labio inferior . Nos referimos exactamente al punto central de tu labio inferior que prácticamente se convierte en la barbilla, pues en ese punto convergen decenas de terminaciones nerviosas, las cuales bien estimuladas provocan el máximo placer, tanto en hombres como en mujeres.
Mujer40.blogspot.mx recomienda que para estimular esta zona debes besar al otro apasionadamente, succionando un poco y sutilmente esta parte de la boca. Con tu lengua, haz pequeños masajes de arriba hacia abajo y sorprende a tu hombre aprisionando el labio con tu boca, sensación que le provocará un tipo de descarga directa en el pene.
2. La manzana de Adán. Como verás, este punto es exclusivo de los caballeros. Esta parte de la fisonomía masculina, la cual resguarda a la glándula tiroides, está íntimamente relacionada con todos los genitales, por lo que si una mujer pretende un encuentro sexual con su pareja tendrá que estimular esta área.
Te recomendamos que lo acuestes boca arriba, con una almohada en la cabeza para que ésta levante un poco su cuello; moja tus labios y ve dando besos tiernos en la zona y cuando llegue al corazón de la manzana, utiliza tu lengua para seducirlo.
3. Los tobillos. Precisamente entre el talón y el hueso de los tobillos hay un punto nervioso que está ligado de manera directa a los genitales. Sabiendo esto, puedes iniciar la sesión romántica dándole un pequeño masaje en los pies, haciendo un poco de presión en esta zona.
También, durante el acto sexual, colócate cerca de las plantas y estimúlale apretando este punto, siguiendo el ritmo de sus movimientos, verás cómo con esto él alcanzará gran excitación.
4. Los pezones de los hombres. Es por todos conocidos que uno de los puntos más sensibles en las mujeres son los senos y por lo tanto, los hombres concentran gran parte de su atención en estimularlos para lograr un momento sexual inolvidable.
Sin embargo, las chicas olvidan que para ellos también esta parte del cuerpo les produce una reacción positiva cuando se les estimula de manera correcta. Con la lengua recorre sus pezones y vez haciendo pequeños mordiscos que vayan subiendo de intensidad, lo cual le hará sentir cosas gratas en todo su cuerpo. Si chupas un hielo antes de hacerlo, te garantizamos mayor éxito.
5. Perineo. Es la zona que va de los testículos al ano y es ahí en donde se localiza la próstata, una de las glándulas masculinas que poseen un poder altamente orgásmico. Pocas veces se toma en cuenta esta parte del cuerpo, así que desde ahora provócalo dándole besos, caricias con la lengua, así como pequeños mordiscos y sutiles caricias con tus dedos. Si lo que quieres es que él alcance el clímax, entonces aprieta con mayor fuerza para que así ambos lleguen al orgasmo.
6. El pliegue entre los testículos. Es precisamente la parte en donde se juntan los testículos con la base del pene. Pocas mujeres exploran esta parte del cuerpo de sus parejas, dejándolos en el olvido y perdiéndose, quizá, de una oportunidad de oro para vivir una sesión candente de sexo.
La mejor forma de estimular esta área es acariciando la parte inferior de los testículos y ejerciendo un poco de presión en el pliegue; sube y baja tus dedos pausadamente en dirección hacia el escroto. Si lo haces adecuadamente, le regalarás a tu pareja un momento de infinito placer.
7. La punta del pene. Quizá siempre te esfuerzas en estimular por completo a este miembro y descuidas la punta, lugar en donde se concentran todos los nervios relacionados con la sexualidad masculina.
Así que la próxima ocasión, trata de estimular al miembro por completo. Podrías untarte lubricante en las manos y hacer un pequeño y delicado masaje con tus dedos o bien, rózalo con tus labios o frótalo en tu boca, sin llegar a nada más. Te aseguramos que le generarás a tu pareja una sensación inigualable.
8. Frenillo. Es precisamente la parte del pene que une el glande con el resto del miembro. Pocas chicas en realidad saben que acariciándolo de forma adecuada, le darán a su pareja el total de los placeres sin hacer un gran esfuerzo.
Intenta sujetar la base del pene y en la punta, haz con la lengua círculos pequeños y lentos y mueve tu mano de arriba hacia abajo, esto lo dejará sin aliento.
9. Las ingles. Es una de las partes más sensibles del cuerpo, sobretodo la cara interna de los muslos, así que recorre con tus dedos la pierna de tu pareja, desde la cadera hasta la parte interior de los muslos. Dale un plus acompañando esta acción con una buena sesión de besos y caricias con las cuales calentarás motores.
10. El ombligo. Según sitiosespana.com, es una de las zonas erógenas más fuerte de todo el cuerpo, sobretodo en las mujeres. Besos y caricias alrededor de él tiene un matiz altamente sensual para ambos géneros.
Trata de hacer caricias en la parte baja del ombligo hasta llegar al pubis, esto hará que tu pareja se relaje e incrementa el deseo sexual, debido a las terminaciones nerviosas que se encuentran en el área, indica masajes-barcelona.es.

¡Ten #sexo a #medianoche!


¿Quieres seguir el sexy afterparty en casa? Sigue nuestros tips y tu galán te amará
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Algunas cosas son mejores de madrugada, como el karaoke, bailar y, sobretodo, el sexo-arranca-ropa ¿verdad?
Sigue nuestros consejos si quieres estar preparada la próxima vez que decidas seguir el afterparty en tu casa.
1.     Usa el underwear más sexy y con encaje que tengas y luego, durante la noche deja que él vea por momentos la parte de arriba de las medias, un tirante del bra o algo de encaje.
2.     Camino a casa, atorméntalo: pasa los dedos por su cuello, mételos en la pretina del pantalón, deslízalos entre los botones de su camisa?Al mismo tiempo sonríele de forma traviesa y sexy.
3.     Al estacionar el coche en el garaje, súbete al cofre y jálalo para que quede sobre ti. Bésense hasta que estén a nada de desnudarse. Luego empújalo y llévalo a la puerta.
4.     Mientras lucha por encontrar las llaves, párate detrás de él y presiona tu pecho sobre su espalda; abrázalo y acaricia su miembro sobre la ropa.
5.     Sé explicita cuando le digas qué, dónde y cómo quieres que te toque: “Me encanta cuando tú __ mi __”.
6.     Evita tu posición favorita. Mejor intenta variaciones inesperadas que te harán sentir mejor y aumentarán la intensidad del momento.
7.     Mientras se acercan al clímax, baja la intensidad. Durante la noche aumentado la tensión sexual, por lo que retrasar tu orgasmo (unos segundos) lo hará aún más hot.

#Orgasmo múltiple #masculino: el #sueño de hacer el #amor toda la #noche

¿Sabías que orgasmo y eyaculación no es lo mismo? En el hombre, entendemos por orgasmo a las contracciones musculares de los llamados “pubococcígeos”, acompañada de una sensación física y psicológica placentera, que generalmente se vive como la descarga de la excitación sexual
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La eyaculación es la expulsión del semen, que normalmente se produce junto con el orgasmo y a través del meato uretral que podemos observar en la punta del pene. Ahora bien, un entrenamiento sistemático puede conducir a que ambos fenómenos, orgasmo y eyaculación, se separen, lo que permite alcanzar varios orgasmos consecutivos sin perder la erección. Eso es lo que llamamos “coito reservado”, o también “orgasmo seco”, y forma parte de una práctica característica de quienes aplican el Tantra a su vida sexual.
El orgasmo sin eyaculación es un camino para el coito prolongado, lo que no es un ideal para todas las parejas, pero sí una posibilidad que muchas desean explorar. No pretendo que aprendas la técnica leyendo un simple artículo, ya que hay libros, terapias y cursos que se dedican a esto. Pero de todos modos algunas pautas pueden ayudarte a dar los primeros pasos.
En general al escalón inicial de la técnica se accede por medio de ejercicios masturbatorios. Variando los niveles de excitación, reconocerás diferentes puntos de placer que pueden estar más cerca o más lejos del orgasmo. Especialmente en la zona límite vas a notar dos momentos: la inminencia, que es el cosquilleo que te anticipa que pronto vendrá la eyaculación, y la inevitabilidad, caracterizada por la sensación de que eyacular es algo imposible de frenar. Si logras hacer esta distinción has avanzado bastante, y el paso siguiente es que entre una y otra etapa investigues métodos de corte que te permitan llegar al orgasmo pero sin eyacular. Algunos hombres simplemente frenan –en una línea temporal muy fina, de fracciones de segundo-, otros presionan firmemente el perineo –entre los testículos y el esfínter anal- con un dedo, o quizás respiran profundo.
Cuando logres el primer orgasmo sin eyaculación, lo que a veces requiere de semanas o meses de práctica, vas a aplicar lo aprendido junto con tu pareja. A veces la misma excitación sexual que te produce el contacto sexual, o la ansiedad por rendir, boicotean este último paso. Pero con constancia, paciencia y ganas de potenciar tus habilidades eróticas todo se logra.
El resultado: un disfrute diferente, menos centrado en la descarga sexual y más enfocado en el placer. Como dicen los orientales, pensar menos en el destino y gozar cada instante del camino recorrido.


Fuente Salud y vida

#Tipos de #hombres y #mujeres según el #Kamasutra… ¿Cuál eres?


¿Hombre Toro, Mujer Elefante? Descubre cuál eres tú dependiendo de tu desempeño sexual en la cama
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El Kamasutra es un texto hindú que fue escrito por Mallanaga Vatsyayana entre los siglos II y VI d.C., que habla sobre las prácticas del amor, la sexualidad y el erotismo.
Como señala sexo.about.com,  fue traducido del sánscrito y publicado en inglés por primera vez en 1883 por iniciativa de Sir Richard Francis Burton, cónsul inglés, explorador y orientalista.
A pesar de que han pasado miles de años, el texto sigue vigente en nuestros días, y de hecho, se podría decir que mucho de lo que actualmente practicamos en la sexualidad humana viene de este libro: posiciones, besos, valores y hasta formas para identificar los tipos de hombres y mujeres en la cama.
De acuerdo con diversos sitios de internet, el milenario texto del sexo divide en tres a los varones: Hombre Liebre, Hombre Toro y Hombre Caballo; y también en tres a las féminas: Mujer Cierva, Mujer Yegua y Mujer Elefante.
Esta selección la hace de acuerdo a la profundidad de su lingam (pene) en el caso de los varones, y según la profundidad de su yoni (vagina) hablando de las féminas.
De10.mx, te describe la personalidad de cada una de estas mujeres y hombres para que descubras cuál eres tú.
Hombre Liebre. Es una persona alegre de cuerpo delgado y gentil. Se considera que su lingam es de tamaño pequeño, es decir, que mide aproximadamente seis anchos de dedo de largo, más o menos 11 centímetros.
Hombre Toro. Posee un cuerpo robusto y se quiere así mismo. Se le considera de tamaño mediano, de temperamento fuerte y enérgico. En erección, su lingam mide aproximadamente ocho anchos de dedo, alrededor de 14 centímetros.
Hombre Caballo o Semental. Se trata del más grande de los tres, ya que se le considera alto y musculoso, aventurero y valiente. Su lingam mide 12 anchos de dedo, lo que equivale a veinte centímetros, aproximadamente.
Mujer Cierva. Es la más pequeña de los tipos de féminas. Es de complexión menuda, gentil, y se dice que sus secreciones poseen el aroma del capullo de loto en floración. Su yoni es angosta y no muy profunda, por lo que su mejor pareja es un Hombre Liebre.
Mujer Yegua. Este tipo de fémina posee una yoni de tamaño mediano y su vulva es plena y generosa. Se dice que es robusta de cuerpo y muy apasionada en la vida. Es de personalidad positiva y sensual. Su pareja ideal, es el Hombre Toro.
Mujer Elefante. Esta fémina posee huesos largos y un cuerpo más alto de lo normal. Es de actitud amable y agradable; su tez puede ser algo rojiza. Su mejor pareja es el Hombre Semental, ya que es quien puede dar mayor placer a su profunda yomi.
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