martes, 22 de julio de 2014

¿Sexo bajo el agua?... Razones para no hacerlo








1. RIESGO DE INFECCIÓN. El agua del mar, de un lago, río o de una alberca está plagada de bacterias, algunas de las cuales pueden causar infección al estar en contacto directo con las partes íntimas.
Si, por ejemplo, el agua de la alberca no tiene la cantidad de cloro adecuada, el riesgo de contraer una infección urinaria es alto. Y al revés: un agua demasiado clorada puede favorecer la aparición de hongos, difíciles de erradicar.
2. ENFERMEDADES DE TRANSMISIÓN SEXUAL. Tener relaciones sexuales seguras no es privativo del aire. También en el agua se debe usar preservativo y, lógicamente, la fricción causada por la falta de lubricación aumenta el riesgo de que el preservativo se rasgue.
3. ¿COMO PEZ EN EL AGUA? Contrario a lo que pudiera pensarse, el agua no ayuda a lubricar. De hecho, el agua salada elimina la lubricación natural. Así que la sequedad, la fricción y el cloro pueden crear una fuerte irritación en el pene, la vulva o la vagina tras el coito.
4. ACROBACIAS. Tal vez la idea de tener sexo en el agua te puede llevar a un exceso de confianza y de querer experimentar lo que no haces fuera de ella, pero ten en cuenta que el agua disminuye la fricción entre la superficie que pisas y tus pies o tu calzado. En otras palabras, estés donde estés, ya sea en la alberca o en la bañera, el piso será más resbaladizo y, si no tienes de dónde agarrarte, puedes acabar en el suelo, lastimado o tragando agua indeseable.
5. “ESPECTÁCULO” PÚBLICO. Las relaciones sexuales en lugares públicos están normadas cívicamente y encuadradas en faltas de tipo administrativo, y por tanto están prohibidas. Así que, si no quieres que tu gran experiencia tenga un final nada feliz, evítate problemas con la justicia.


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@FredEsZ