miércoles, 16 de julio de 2014

Cómo fomentar la participación de tus alumnos en el aula.

A la hora de revisar o corregir actividades procedimentales en el aula, dichas actividades requieren de la participación directa de tus alumnos. Estas actividades suelen ser por regla general de dos tipos:
  • El alumno sale a la pizarra digital o tradicional.
  • El alumno participa de la actividad, pero sin moverse de su silla.
Independientemente de si sale a la pizarra o responde sentado en su silla, la predisposición de los alumnos a participar siempre está muy polarizada. Hay alumnos muy activos que siempre están dispuestos a intervenir y otros que intentan pasar lo más desapercibidos posible. Para que esto no suceda y todos participen por igual, te voy a explicar qué pauta llevo a cabo para que los alumnos tengan una mayor predisposición cuando deben enfrentarse a la corrección de alguna actividad, tarea o procedimiento.
La bola que vuela…
De lo que se trata es de que todos los alumnos participen por igual. Para ello me sirvo de una pelota de goma, pero en tu caso puedes usar aquello que creas más oportuno como un trozo de tiza, una bola de papel, una goma de borrar. Procura que este objeto no pese mucho o pueda dañar a tus alumnos. Cuando vayas a comenzar la actividad, debes tener la pelota de goma o el objeto que hayas elegido en la mano. Una vez la tengas en la mano, lo que harás será lanzarla suavemente a alguno de tus alumnos. El alumno que la recoja será el encargado de realizar la primera actividad. Cuando este alumno haya finalizado la actividad, independientemente de si la ha realizado en la pizarra o sentado, hará lo mismo que has hecho tú, es decir, la lanzará a otro compañero para que realice la siguiente actividad. Este procedimiento de pasar la pelota de goma de un compañero a otro se realizará tantas veces como actividades o ejercicios tengas programados.
¿Qué consigues con ello?
  • Con la dinámica de pasar la pelota de goma, transformas parte de la actividad en un juego. Por unos instantes, la atención queda focalizada no en el ejercicio, sino hacia qué alumno irá la pelota de goma. Te aseguro que se genera una gran expectación al respecto.
  • El alumno es el que decide quién debe continuar la actividad. En ocasiones como docente encuentras cierta reticencia en algunos alumnos a participar. Pues bien, si en lugar de ser tú quien decide es uno de sus compañeros, la percepción de este alumno cambia y la predisposición a participar siempre es mayor.
Algunas normas para la realización de la actividad.
En función del grupo y la edad que tengas, puedes plantarte establecer algunas normas fijas cuando lleves a cabo esta actividad para el fomento de la participación. Algunas de estas normas pueden ser, por ejemplo:
  • Alumno-alumna. La participación de las actividades debe ser alterna, es decir, una vez haya participado un chico, luego debe intervenir una chica, o viceversa.
  • Tipo de lanzamiento. Independientemente del tipo de objeto que vayas a elegir para la actividad, siempre debe quedar claro que debe lanzarse de una manera respetuosa y sin intención de dañar a ningún compañero.
  • Distancia. Otra norma que suele funcionar bastante bien es que la bola de goma debe ser lanzada a una fila diferente de la que ocupa el alumno en cuestión.
  • Repetición. Si un alumno coge la pelota de goma dos veces, la segunda vez se la cederá al compañero que tenga más próximo o volverá a lanzarla de nuevo. Ningún alumno puede repetir la actividad o procedimiento sin antes haber participado todo el grupo clase.
Como ves, se trata de una actuación muy sencilla, pero que gusta mucho a los alumnos. De lo que se trata es de intentar en todo momento rebajar la tensión que para muchos alumnos supone la participación en el aula. Si se consigue desviar la atención ni que sea un momento, esto ayudará a que determinados alumnos muestren una predisposición más positiva a participar de las actividades de grupo. La participación activa es algo que debes tener muy presente en el aula, porque se fundamenta en la importancia de la interactuación y resta unidireccionalidad a tus sesiones lectivas. Una clase participativa es una clase activa, llena de vida, donde el juego está presente como una manera más de aprendizaje. Sólo me resta animarte a que apliques este sencillo truco en tus clases y me des tu opinión a través los comentarios de este artículo.





Fuente: justificaturespuesta
@FreddEsZ