sábado, 5 de abril de 2014

#Besarse no es solo juntar los #labios

Besarse no es solo juntar los labios. Detrás de esta expresión de amor y de excitación hay una larga historia y cientos de estudios que tratan de darle una explicación a sus causas y efectos. Estos son algunos de esos datos.


Adicción: Investigaciones demostraron que los labios y la lengua son las áreas del cuerpo que tienen más receptores nerviosos y sensoriales. Solo un toque de labios produce las hormonas dopamina, noradrenalina y feniletilamina. Las dos primeras, relacionadas con el placer, excitación y energía. La última es la responsable del sentimiento de enamoramiento. Una investigación del Instituto Psiquiátrico de NY dice que un beso da bienestar, energía, minimiza el estrés. Y a veces, causa adicción.
 
Selección: Los médicos de la Universidad de Oxford, Rafael Wlodarski y Robin Dunbar descubrieron que el beso es un sistema para encontrar la paraje adecuada. Pero son ellas quienes más utilizan el beso en este sentido. Las mujeres ven los besos como un acto para fortalecer la relación, incluso más que el sexo. El género femenino, en su mayoría, le da valor al beso para crear un vínculo de pareja.

 Satisfacción. Un artículo publicado en la revista Archives of Sexual Behavior mostró que el beso dentro de parejas ya establecidas dan una señal del nivel de satisfacción de cada uno frente a la relación. La frecuencia y forma de besarse estaría directamente relacionada con la estabilidad.

 Fertilidad. Otro estudio de la revista Human Nature señala que el beso se afecta con el ciclo menstrual. Los científicos descubrieron que durante el ciclo femenino las mujeres prefieren los besos cuando hay más posibilidad de quedar embarazadas, mientras que cuando son menos fértiles los esquivan.

Trastornos: Sheril Kirshenbaum, autora de La Ciencia de Besar, explica que la serotonina que se produce cuando se juntan los labios de dos personas es la misma que se encuentra en alguien que tiene trastorno obsesivo compulsivo. Un beso puede causar insomnio o falta de apetito

  

Son saludables: Estudios de la British Medical Journal concluyeron que durante el beso, cerca de 40.000 bacterias pasan de una boca a otra, pero la mayoría son inofensivas y algunas incluso tienen sustancias desinfectantes. Así que besarse sí es saludable

Fitness: En un buen beso deben participar 34 músculos faciales, además de otros 134 extra que configuran la postura del resto del cuerpo. Además activa la circulación sanguínea y mejora el autoestima. Las personas que besan más, viven muchos años y sufren de menos enfermedades.

 Prohibidos: Siendo el beso la expresión más antigua del amor, no es aceptada en todos los países. En India besarse en público está multado por la ley. En China un periódico señaló que era una costumbre europea “vulgar y que rayaba en el canibalismo”. En Sudáfrica un menor de 16 años tiene prohibida esta manifestación en público. Otros pueblos africanos no se besan para “evitar el robo del alma”.

Desencanto: Encuestas realizadas en varios países coincidieron en que el 60% de las personas no inician una relación por el desencanto del primer beso. El aliento es muy importante a la hora de besar, pues la sexualidad depende mucho de a qué huele y sabe el otro.

Memoria: El 90% de las personas recuerdan las cosas que ocurrieron con sus primeros besos. No pasa igual con sus primeras relaciones sexuales. Los besos dejan huellas en la memoria. Según Vaught Bryan, psicólogo de la Universidad de Texas, el beso no es innato, es aprendido. Como el caso de los indígenas de la isla de Mangaia, en el Pacífico Sur, resulta que eran magníficos amantes, pero no aprendieron a besar sino hasta que llegaron los europeos en el siglo XVIII

Información: Según historiadores, el beso se usaba hace muchos años (quizás hoy todavía tenga ese sentido) para obtener información mutua. Al intercambiar saliva el hombre pasa testosterona para hacerla más receptiva al sexo y para conocer a qué sabe. Ellas, por su parte, usaban su olfato para escoger a su pareja. El beso esquimal no era solo pasar la nariz, resultaba clave para olfatear a la pareja.

Mentiras: Los besos generan una conexión entre dos personas. Jesús de la Gándara, autor del libro El Planeta de los Besos, asegura que a diferencia del sexo, en un beso no se puede mentir. La boca y los labios están conectados directamente con el cerebro, por eso se puede distinguir muy bien un mal beso de uno bueno. Acá no hay forma de fingir.

 Calorías: Un beso cargado de pasión quema 6,4 calorías por minuto. Caminar o correr quema 11 calorías y resulta agotador. Dicen estudios que un buen beso puede quitar el hipo y también reduce dolores. Es un analgésico

 

Actitud: Una investigación realizada en Alemania concluyó que las parejas que se besan más tienen índices más bajos de ausentismo laborar y sufren menos accidentes de tránsito. Según el psicólogo Arthur Sazbo, es porque comienzan el día con “actitud positiva”.