martes, 21 de enero de 2014

#Trigasmo: la bomba #atómica del #orgasmo #femenino


El clítoris es un racimo de 8 mil nervios reunidos en torno a una pequeñísima zona; la mayoría de las mujeres pueden tener orgasmos sólo al estimular este punto
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La penetración vaginal es otra ruta al orgasmo, pues es al interior de la vagina donde se encuentra el elusivo punto G; y por su parte, la estimulación anal se considera –luego de años de tabús al respecto– no sólo una zona accesoria sino una fuente propia de placer.
Sin embargo, para la sexóloga Ava Cadell, un cóctel sensorial que abarque las tres zonas o formas de estimulación es lo que da origen a un fenómeno natural conocido como el trigasmo.
El trigasmo es resultado de estimular correctamente y al mismo tiempo las tres poderosas zonas de placer femenino, el punto G, el clítoris y el ano. Existen diferentes formas de hacerlo:
-La mujer cabalgando al hombre debe pegar su pelvis a la pelvis de su compañero, mientras este estimula el ano de ella manualmente (la lubricación en esta zona es especialmente importante, pues de lo contrario puede ser doloroso).
-Desde misionero, el hombre deberá buscar una penetración profunda con la pelvis haciendo presión unos centímetros debajo del ombligo de ella, mientras el ano es estimulado con los dedos o con algún juguete.
-Al proveerle sexo oral a la mujer directamente en el clítoris, el hombre utiliza uno o dos dedos en forma “de gancho” para penetrar sólo un poco la vagina y estimular así el punto G, mientras que –si su flexibilidad lo permite– puede utilizar otro dedo de la misma mano para frotar el ano, o utilizar la otra mano.
Para Cadell, quien imparte cursos específicos sobre esta técnica, el secreto del trigasmo es aprender a llegar al clímax de manera interna y externa al mismo tiempo.

Fuente avantsex.com