miércoles, 2 de octubre de 2013

Relaciones de pareja: del sexo ocasional al “peor es nada” (I)


El ser humano ha expresado al máximo su complejidad al intentar definir las múltiples formas en que puede vivirse una relación de pareja.
A continuación presentamos diferentes acepciones, englobadas bajo los términos “relaciones formales con matrimonio”, “relaciones formales sin matrimonio” y “relaciones informales”. Comenzamos por estas últimas.
SEXO OCASIONAL
También llamado “sexo casual” o sexo esporádico”, tal modalidad hace referencia a la práctica de sexo entre personas cuyo vínculo puede englobar desde un encuentro de una noche hasta una relación romántica. Ello ha sido objeto de estudios sociológicos en los últimos años.
¿Cómo reconocer a este tipo de parejas? Fácil:
-Su relación no tiene continuidad en el tiempo.
-Su relación tiene como principal motivo la búsqueda del placer sexual.
Esta definición engloba relaciones heterosexuales, homosexuales, bisexuales y transexuales, con o sin conocimiento previo. No distingue entre hombres o mujeres. Cualquiera de los dos puede ser el proponente.

CIBERSEXO
Se refiere a la práctica de la automasturbación a través de Internet. Las nuevas tecnologías hacen esto posible a través de computadoras de escritorio, laptops, tabletas y teléfonos celulares inteligentes.
Son muchas las páginas de citas que ofrecen la posibilidad de contactar a otras personas con pensamientos e intenciones similares, sin importar las distancias geográficas.
A través de conversaciones vía chat, correos electrónicos o redes sociales, los usuarios entran en contacto virtual con otras personas, con el objetivo de transformar dicho contacto “on line” en una cita sexual.
Servicios como el “pin” del Blackberry o What’s App también han hecho su contribución, a través de fotos, videos o notas de voz.
El binomio necesidad biológica - rechazo social favorece el uso de las redes sociales en busca de una relación ocasional, ya que proporciona al usuario la sensación de privacidad y confidencialidad necesaria para acallar ciertos prejuicios morales.
AMIGOS CON DERECHO
También son llamados “amigos con derecho a roce”, “amigos con beneficios” o simplemente “amantes”. Consiste en el vínculo entre dos personas cuya amistad traspasa las fronteras comunes para contemplar la posibilidad de mantener relaciones íntimas.
Algunas parejas que en otrora fueron novios gustan de esta modalidad, pues les permite seguir disfrutando del sexo que venían practicando sin un compromiso evidente.
La amistad con derechos supone una menor vinculación afectiva y menores obligaciones que un noviazgo, aunque, como sucede en una amistad, no excluye por completo tales deberes y sentimientos.
La periodista Verónica Malamfant, en su libro “Amigos con Derecho a Roce: Manual de Abusos y Costumbres”, define el asunto así: “Es toda persona que esté disponible para nosotros (as) en todo momento y que cumpla con el conjunto de normas de convivencia para tener fricción”.
¿Cómo reconocerlos? Según la animadora Érika de la Vega, en su libro “Ké Pasa”, el “amigo con derecho” es “un novio sin compromiso y un amigo con ciertos permisos”, distinguible por sus acciones:
-Está cuando quiere estar
-Llama e invita a salir de vez en cuando
-Sale con otras personas
-No visita a su amigo (a) en casa, ni conoce a sus padres
-Besa, acaricia, abraza y algo más sin la certeza de que realmente siente algo por la otra persona
Hay quienes usan otros términos para decir lo mismo: “amigos especiales”, “amigovios”, “frees” (“libres”, en inglés) o, simplemente “pareja”, como ocurre en Colombia. En Venezuela, es común escuchar denominaciones como “rancho”, “rejunte” o “culito”.
En Facebook hay cualquier cantidad de grupos que promueven esta forma de unión. En el cine, las películas “Sin compromiso” y “Amigos con beneficios” la han exacerbado.
Hay quienes han querido incluir deberes para establecer tales amistades. En series televisivas como “Seinfeld”, su protagonista, Jerry, intentó fijar un par de reglas con Elaine, su ex novia, para poder disfrutar “de esto y de aquello” sin dar por terminada la amistad. Las normas eran sencillas:
-Nada de llamadas telefónicas al día siguiente
-Pasar la noche juntos es opcional, no una obligación
En ese episodio, tales acuerdos no funcionaron. En la vida real, quizá tampoco.
PEOR ES NADA
Esta persona es la que “resuelve” en momentos de soledad, cuando ni siquiera hay un “amigo con derecho” o alguien para tener sexo ocasional.
“Es una persona que no te gusta mucho, pero con quien la pasas bien o por lo menos te trae y te lleva. Puede acompañarte a esas fiestas o reuniones en las que piden que lleves pareja. Es ese que, en las reuniones familiares, le puedes presentar a tus primas criticonas que siempre dijeron que nunca ibas a conseguir novio”, señala al respecto Érika de la Vega, quien hace las siguientes subdivisiones: 
-“La mascota”: Es una persona consciente de que su amor no es correspondido, pero siempre está ahí y hace absolutamente todo lo que se le pide. Divierte y a veces hace reír.
-“El mueble”: Es una persona que sólo sirve de compañía. No tiene otra utilidad. No habla, no se ríe y no socializa. Simplemente se queda tranquila, como un mueble.