martes, 22 de octubre de 2013

La magia de hacer el amor atados



Seguramente han escuchado la idea de amarrarse el uno al otro en la cama para darle un giro divertido a su encuentro sexual. Si los 2 están de acuerdo, esto puede ser sumamente excitante para ambos y definitivamente un buen empujón para su relación.


Ahora, leerlo o escucharlo está buenísimo, pero ¿cómo llevarlo a la práctica? Aquí una guía paso a paso:

Herramientas

Para esta actividad pueden usar diferentes herramientas que no son peligrosas:
Cinturones
Bufandas
Mascadas
Medias (con cuidado al apretar)
Corbatas
Esposas (de las que no necesitan llave que venden en una sex shop)
Recuerden que para que el encuentro sea placentero para ambos tienen que estar de acuerdo en las herramientas, las posturas, las acciones y la hora de parar. Este juego puede llevarse desde lo más inocente hasta una verdadera sesión sadomasoquista. Lo importante antes de embarcarte en la aventura es platicarlo con tu pareja y los 2 estar dispuestos a dejarse amarrar, vendar o controlar.
Manos y pies atados

Puedes atar las manos de tu pareja a la cabecera de la cama o los pies al final de la cama, con esto tienes el total control sobre su cuerpo.
También puedes atar manos y pies de pie, al clóset o un mueble (asegúrense que esté bien fijo, no queremos accidentes), esto puede ser con las manos abiertas o cerradas y las piernas abiertas o cerradas.
Con estas posiciones puedes practicar la penetración o una excelente sesión de sexo oral en la que la persona atada no tiene nada de control sobre lo que pasa en su cuerpo.
Otra variante que puedes intentar cuando tú seas la que estás sujeta es que lo intenten boca abajo o de espaldas. Esta posición le permite penetrarte desde atrás y tú tienes aún menos control sobre sus movimientos y puedes concentrar toda tu energía en alcanzar el orgasmo.
Ojos vendados

Si están listos para dar el siguiente paso pueden además vendar a su pareja para que no sepa nada de lo que está pasando hasta que ustedes lleguen a su cuerpo. Esto lo pueden hacer con manos atadas, pies atados o sin nada más que los ojos vendados.
La sensación de expectación les dará horas de juego juntos.
Tips de seguridad

Recuerden nuevamente que esto debe ser una práctica de común acuerdo y con una palabra fácil de usar si alguno de los dos ya no está disfrutando el encuentro.
También es importante desatar las extremidades cuando terminen, hay muchos casos de parejas que se quedan dormidas atadas con consecuencias poco agradables para sus músculos.