sábado, 5 de octubre de 2013

Igualdad en la política actual de VERDAD existe






La igualdad como bandera política jugó un papel central en nuestro conflictivo y pobre siglo XIX. En el siglo XX la igualdad asumió la ideología socialista marxista y pasó a influir en mayor o menor grado en la formación de todos los partidos democráticos venezolanos y en su concepción del Estado y de la economía.
La aspiración de igualdad está enraizada en la historia venezolana, nos distingue de otros países de la región y reaparece con fuerza en la política. Sin embargo, el "fin social" justificado a cualquier costo, incluyendo el atropello a la libertad y la propiedad privada, así como el daño a la base económica nacional, toma características de resentimiento social y racial.
No ha existido sociedad exitosa y próspera en la historia universal que se haya basado en la igualdad como eje de la asignación de recursos o de la administración de justicia. Lo que sí ha ocurrido es que la capacidad de generar riqueza de la economía de mercado sea acompañada de un Estado moderno como agente de inclusión social, con redistribución de recursos para ofrecer la oportunidad real de superación individual. Este ideal democrático, exigente más allá de la formalidad de plantearlo en la Constitución, también requiere libertad política y económica.
En Venezuela hubo un alto crecimiento económico con redistribución y progreso social desde los tiempos de la dictadura de Juan Vicente Gómez hasta 1978, cuando se acentuaron los males económicos por políticas económicas erradas. El fracaso en la rectificación económica en los veinte años siguientes, tuvo consecuencias en 1998: Un gobierno cuyas ideas nos regresan a la igualdad marxista, con afán de buscar culpables no sólo en los actores políticos, sino en las ideas universales sobre el sistema de creación de riqueza más exitoso en el mundo, el cual cubre hoy el mapa de China y la India, antiguos escépticos sobre este sistema de liberta económica.
Si algo diferencia el éxito de la economía de mercado a lo largo del mundo es el grado de desarrollo de instituciones y políticas de bienestar social, las cuales pueden hacer posible el anhelo de superación de los ciudadanos. El grave error del chavismo fue volver a sus raíces marxistas, desvirtuar la libertad económica y apostar a la redistribución colectivista, con experimentos socialistas. Es una auténtica tragedia de ideas equivocadas, de prejuicios ideológicos y de irresponsabilidad.