jueves, 12 de septiembre de 2013

¿Qué es más “natural”: ser fiel o infiel?



 Los mitos relacionados con la monogamia son innumerables y fuentes de gran sufrimiento en el vínculo amoroso. Incluso, con frecuencia llevan a la separación. Algunas de las creencias más comunes son que si alguien está enamorado de su pareja no puede sentirse atraído por otras personas, o que el amor es hasta que la muerte los separe, y que el enamoramiento se mantiene inalterable a lo largo de la vida en pareja.

La exclusividad sexual tiende otra trampa a los vínculos de pareja. Suele ocurrir con el mito en el que se presupone que todos los deseos deben satisfacerse con una única persona. Así, se suele creer que la monogamia es algo natural en el ser humano - en casi todos los mamíferos no lo es - cuando en realidad se trata de una construcción sociocultural. Nuestros sentimientos amorosos están condicionados por factores sociales, culturales y biológicos.

La tendencia biológica en el reino animal y la del ser humano está claramente orientada hacia la poligamia. Numerosas culturas ancestrales y contemporáneas dan cuenta de esto y a partir de la identificación del ADN, que releva la información genética de las células, se pudo comprobar científicamente que en muchas de las aves, consideradas las especies más monógamas en el reino animal, entre el 20 y el 40% de las crías del nido no eran descendencia del padre.

A partir de entonces quedó bien establecida la diferencia entre la monogamia social y la sexual. Sin embargo, esto no significa que el adulterio deba ser una conducta inevitable. La gran mayoría de las personas practicaron y practican la monogamia, al menos la monogamia social.

Para nuestros antepasados, cazadores nómades que vivían en grupos, el sexo al igual que la comida era un recurso compartido. La monogamia es bastante reciente en la historia de la humanidad, apareció hace tan solo 10. 000 años con el desarrollo de la agricultura que convierte a la propiedad en un bien exclusivo. La única forma en la que un hombre podía asegurar la herencia de sus posesiones era mediante un estricto control del comportamiento sexual de su esposa o esposas. El rechazo a la inestabilidad y el paso de las sociedades nómades a la sociedad agrícola dio lugar a la instalación de la relación monogámica como núcleo social, y como forma de asegurarse la herencia de la misma sangre.

Las nuevas tendencias

En la actualidad, la denominada “monogamia secuencial o serial”, es decir relaciones monógamas por espacios de tiempo acotados, es una forma frecuente de relación de pareja que tiende a revertir la idea de relación con la misma persona a lo largo de la vida. También existen movimientos que proponen un modo diferente de entender la fidelidad, como el denominado “poliamor” que separa la monogamia social de la monogamia sexual.

Estas nuevas tendencias revelan que las formas de relacionarse de las personas no pueden naturalizarse, sino que se trata de construcciones que dependen de factores históricos, sociales y culturales.